El hielo quiere vivir

Por Marisol Pazos

Hace años, en el transcurso de un viaje a Islandia, me enamoré de la fotografía de la Naturaleza. Comencé a disfrutar y aprender de la simple contemplación de sus formas y su luz (algo al alcance de todos, siempre que permanezca viva).
He “cazado” fotos de nubes, de agua, de hielo…, en el entorno donde vivo, cuando viajo, por simple placer; y me parece importante que otros puedan hacerlo, como lo he hecho yo.
Este año tuve la suerte de visitar nuevamente Islandia, donde he podido observar la fuerza de la naturaleza con sus continuos cambios meteorológicos, así como disfrutar de su silencio, cargado de belleza y de mensajes. Entre ellos, el del hielo, que parece gritarnos que quiere existir.
Al preparar este reportaje (una de mis tareas favoritas), y después de dar muchas vueltas entre las fotos del viaje, me pareció importante intentar hacer una “historia” que hable de la “vida” del hielo. Es una deuda que tengo con “él”.
Creo que, desafortunadamente, hay que ser muy optimistas, para esperar, que las generaciones futuras, puedan disfrutar de él como todavía lo hacemos nosotros.
Esta historia muestra pues fotos tomadas en Islandia, todas ellas el 29 de agosto de 2007.

Foto 1.-
Su nacimiento: La nieve posada en las cumbres de las montañas, que baja de las nubes.



Foto 2.-
Sus primeros pasos de avance en la vida: su desplazamiento bajando por las laderas de las montañas.



Foto 3.-
Su paso a la dura vida: La fractura y el desgajamiento.



Foto 4.-
Su madurez, serenidad y belleza: Flotando en el lago, lleno de luz…



Foto 5.-
Su decadencia llena de belleza: Deshaciéndose; el deshielo.




Foto 6.-
Su final: Un clamor por “vivir” (los últimos fragmentos).