En busca de las tormentas

Por Juan David Pérez

“.... La furia del cielo se desató sobre la cuenca y durante cinco horas se prolongaron las luminarias de las exhalaciones, los sordos retumbos de los truenos, el martilleo contumaz de la piedra sobre los campos....”.

Miguel Delibes “Las Ratas”

Fotos tomadas en Cehegín (Murcia)

Foto 1.- 10/06/07

El imponente yunque del cumulominbo que engendra una tormenta, junto con los elementos meteorológicos que ésta puede desplegar en pocos minutos, han sido objeto de fascinación por el hombre durante siglos y siglos de historia.



Foto 2.- 12/06/07

Lluvias intensas, rayos, tornados, granizo... todo se puede desatar en cualquier momento y, muchas veces, casi sin previo aviso. Las tormentas constituyen inmensos sistemas meteorológicos capaces de transformar y liberar grandes cantidades de energía que el ser humano jamás podrá dominar. Impresionantes en la lejanía e inquietantes bajo sus dominios, en la actualidad mucha gente estudia su funcionamiento observándolas y fotografiándolas y, para ello, nada mejor como introducirse en su corazón.



Foto 3.-
21/09/07

Quien ha experimentado la furia de sus elementos, sabe que una tormenta puede regalarnos una tarde de diversión mientras “la cazamos”, pero también tiene presente que en ocasiones ese juego puede poner en riesgo la vida de cualquiera.



Foto 4.- 21/09/07

Valga este reportaje como un pequeño homenaje a quienes se esfuerzan por seguir a lo largo de decenas, e incluso centenares, de kilómetros, a estos auténticos monstruos de hielo y agua, capaces de hacer noche al día y de cambiar la fisonomía de un paisaje natural y/o antrópico, en un abrir y cerrar de ojos.



Foto 5.-
02/04/07

El estudio de las tormentas sobre el campo siempre es una experiencia que te muestra a la Naturaleza en su estado más puro. Más de 40.000 tormentas estallan cada día a lo largo de nuestro planeta.



Foto 6.-
06/08/07

Las tormentas, cara y cruz de la Naturaleza, desde el bello reflejo del Sol en las gotas de lluvia posadas sobre la vegetación, a los mayores desastres que la Humanidad jamás ha conocido.