El cielo en la ciudad

Por Samuel Biener

A pesar de cables, antenas, etc., para mi la ciudad es uno de los mejores lugares para observar el carácter caprichoso de la naturaleza.
La gente del campo probablemente nunca me entendería, pero creo que muchos de los que vivimos en la ciudad pensamos de modo diferente a ellos… nos gusta observar cómo la naturaleza se combina con el medio artificial en que vivimos.
Todas las fotos de este reportaje están tomadas desde el edificio en el que vivo, en la ciudad de Alicante.

Foto 1.-
Se aprecia un cumulonimbus arcus que precedía a una posible supercélula, durante la tarde del 31 de enero. Lo que más me sorprendió es que procedía del Este. Dejó 44 mm. en tan sólo 45 minutos, con una intensísima granizada que dejó mi barrio como si hubiese nevado ¡en Alicante!.



Foto 2.-
Esta foto, tomada desde el balcón de mi casa, nos permite hacer una idea de la intensidad y cantidad de granizo de la tormenta de la foto 1.



Foto 3.-
Tras ser atravesados por una línea de turbonada, próximo el momento del atardecer, salió el sol por el Oeste, mientras aún llovía torrencialmente… esto provocó la aparición del arco iris doble que se puede ver en esta foto, tomada, como la primera, desde la terraza del edificio en el que vivo.



Foto 4.-
Durante una tormenta acaecida en agosto, en el borde del yunque, aparecieron los mammatus que se distinguen en esta foto, también tomada desde la azotea ¿qué sería de mí sin ella?



Foto 5.-
Durante las inundaciones de octubre, al norte de la ciudad de Alicante se recogieron en un solo día hasta 400 mm o más, destruyendo puentes y causando víctimas. La capital alicantina se llevó solo un pellizco, pues “solo” se registraron 110 mm. En esta foto se pueden ver los cumulonimbos que produjeron la catástrofe. También la foto está tomada desde la terraza...



Foto 6.-
Se aprecia un altocúmulo lenticularis , una de las nubes mas fotogénicas que hay, y que se torna aún mas hermosa al atardecer, como en este caso , al teñirse de colores espectaculares



En definitiva, que no sólo el campo es propicio para sacar unas buenas fotos meteorológicas, pues no sólo a quienes viven en él, también a quienes vivimos en la ciudad a veces la atmósfera nos regala maravillosos fenómenos, como los que he tratado de mostrar con las fotos incluidas en este reportaje.