Formas caprichosas en el cielo

Por María Trinidad Martínez

A menudo me dicen que cualquier día de estos voy a tropezar con algo por estar siempre con la cabeza en las nubes, pero creo que pocas cosas son comparables con la belleza y variedad de formas que éstas nos ofrecen, especialmente las nubes altas. Los cirros, que parecen estar hechos con hilos de seda, se mueven con gran rapidez, pasando casi siempre desapercibidos. Pero si se unen para formar finas capas de cirrostratus pueden dar lugar a hermosos fenómenos ópticos, un espectáculo en toda regla y al alcance de todos.
Estas imágenes han sido tomadas entre los meses de julio y diciembre del año 2007 desde la ciudad de Murcia.

Foto 1.- “Jugando al escondite”. (8 de diciembre)
Formadas por cristales de hielo, estas nubes son arrastradas por los fuertes vientos que soplan en los niveles altos, que las dotan de bonitas y caprichosas formas.



Foto 2.- “La espina”. (12 de diciembre)
Toda una mañana necesitó esta curiosa formación nubosa (girando y dando vueltas sobre sí misma) para finalmente llegar a formar este perfecto cirrus vertebratus. ¿A qué parece la espina del pez que nos hemos comido?



Foto 3.- “Como el vuelo de un pájaro”. (12 de julio)
El viento de Levante se hizo notar durante las primeras semanas del mes de julio, haciendo que el ambiente fuese más fresco y agradable, lo que era muy de agradecer, especialmente en una zona donde el intenso calor es lo normal en esta época del año. El día 12 de ese mes estas suaves formaciones de cirrus uncinus cubrieron parte de la bóveda celeste.



Foto 4. “Parhelio”. (17 de noviembre)
Cuando los finos y transparentes cristalitos de hielo de los cirrostratus pasan por delante de los rayos del sol, pueden llegar a formar bellos efectos ópticos. Como los parhelios, dos puntos brillantes que se forman a ambos lados del sol. En ocasiones, como la de esta foto, se observaba uno solo.



Foto 5.- “Carrera de cirros”. (30 de diciembre)
Los cirros, además de ser las nubes que se encuentran a mayor altitud en la troposfera, son también las más rápidas. Estas parecen estar “compitiendo” en una carrera de obstáculos.



Foto 6.- “Espiral de nubes”. (25 de diciembre)
Los cirros Kelvin-Helmholtz son aquellos que presentan unas suaves espirales en su parte superior. Son difíciles de ver, y más aún de fotografiar, porque se disipan muy pocos minutos después de haberse formado. Esa tarde, poco antes de que el sol se ocultara tras el horizonte, me llamó la atención una formación nubosa en forma de espiral. Su duración apenas fue de tres minutos, casi sin tiempo para fotografiarla.